Jurisconsulto, político y profesor.
Nació en Córdoba el 7 de abril de 1900, hijo de José Agustín Aguirre, y de Manuela Delia Cámara, procedentes de familias fundadoras de arraigo. Estudió en el Colegio Santo Tomás, egresando como bachiller en 1917. Al año siguiente, comenzó a militar en el Partido Demócrata. A los 22 años fue designado secretario de gobierno en la Municipalidad de Alta Gracia, y en 1925 se desempeñó como secretario de Hacienda de la Municipalidad de Córdoba durante la administración del ingeniero Emilio E. Olios, haciéndose cargo del área de las finanzas públicas.
En 1929, Aguirre Cámara se batió a duelo con José María Correglia, director a la sazón del diario “La Voz del Interior”, y tres años más tarde a pistola, con el diputado nacional Carlos D. Courel, de su propio partido resultando ambos ilesos. En 1930, ocupó la banca de diputado nacional, destacándo como brillante orador. Volvió a ser reelegido en 1937, 1942, 1949 (provincial y constituyente) y 1963.Fueron memorables sus intervenciones en el Parlamento, porque cautivaba al auditorio por sus salidas originales. Participó en 1930, en la conspiración que derrocó al presidente Yrigoyen.
En 1932, al triunfar la fórmula F. Olmos, Pedro J. Frías, fue nombrado ministro de Hacienda. El gobernador Olmos falleció a poco de asumir, y Frías quedó a cargo del gobierno de la provincia. Debió hacer frente a una economía ruinosa donde el Estado provincial se veía en la imposibilidad de afrontar los gastos que demandaba su propio funcionamiento por lo que Aguirre Cámara procedió a reducir drásticamente algunas partidas presupuestarias. Antes de finalizar su mandato abandonó el cargo en 1935, porque el 15 de julio de ese año su partido lo proclamó candidato a gobernador. Comenzó entonces una agitada campaña electoral frente a Amadeo Sabattini candidato del radicalismo. Fue una lucha sin cuartel donde quedó grabada a fuego en la memoria colectiva de Córdoba, siendo notables las muestras de adhesión popular al candidato a gobernador Aguirre Cámara.
El 3 de noviembre de ese año se impuso la fórmula Sabattini Gallardo por ajustado margen (109.867 votos contra 104.067) ante el estupor de los demócratas. Tras el contraste electoral volvió en 1937 al Congreso Nacional como diputado, participando en la elaboración de importantes leyes y destacándose en notables debates, hasta el golpe de Estado del 4 de junio. En 1945 regresó a su provincia donde fue recibido por una enorme manifestación patrocinada por todos los partidos, y se dispuso por fin a rendir sus últimos exámenes en la Universidad de Córdoba para recibirse de abogado a los 45 años de edad. Un numeroso público iba a presenciarlos, aplaudiendo entusiastamente sus respuestas a la mesa examinadora. Una vez instalado Perón en la presidencia de la Nación, el Dr. Aguirre Cámara mantuvo una actitud de tenaz oposición, que sostendrá invariable hasta 1955.Tuvo oportunidad de expresarse en la Legislatura, ya que fue diputado provincial a partir de 1949. En la Convención Constituyente se mostró contrario a las reformas proyectadas y aun a la misma convocatoria.
En 1951 propuso la abstención electoral, y años más tarde, en gran debate con Federico Pinedo. Rechazó cualquier forma de contemporización con el peronismo. En 1955, participó de la llamada “política secreta” que precedió al golpe y apoyó en un todo a la Revolución Libertadora triunfante con el general Eduardo Lonardi. Después asesoró al gobierno “de facto” como conocedor de la provincia y sus hombres. Integró la Junta Consultiva Nacional creada por decreto ley 2011/55, formada por miembros de distintos partidos. Al discutirse la ley electoral, pronunció un inolvidable discurso, donde analizó con su estilo formalmente brillante todos los aspectos de la ley Sáenz Peña. Tuvo acceso a los más altos niveles de decisión del gobierno nacional, y el general Pedro E. Aramburu y el almirante Isaac F. Rojas le tenían especial consideración y le consultaban antes de designar importantes funcionarios en Córdoba y otras provincias. En julio de 1957 fue elegido constituyente en la Convención que, reunida en Santa Fe, restableció la vigencia de la Constitución de 1853, apoyando el artículo 14 bis. Durante un lustro se desempeñó como profesor adjunto de Finanzas Públicas y Derecho Tributario en la Facultad de Derecho de Córdoba. En una de sus clases volcó toda la vasta experiencia acumulada como legislador y funcionario. Hacia 1958 decidió retirarse de la política y así lo hizo por espacio de un tiempo, movido en parte por decepciones y en parte por razones de salud.
En 1963, decidió retornar a la política para colaborar en la campaña que impulsó la candidatura a presidente de la Nación de Emilio Olmos (h) por la Federación Nacional de Partidos del Centro. Realizadas las elecciones, en las que se impuso el Dr. Arturo Ilia, volvió a ser electo diputado nacional, llegando a desempeñarse como vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara. Fue autor de Régimen impositivo de los municipios argentinos; Memoria administrativa del Ministerio de Hacienda de la provincia de Córdoba (4 ts.); Evasiones legales y fraudulentas en el impuesto a los réditos; Tarifas telefónicas. Colaboró en “Los Principios” de Córdoba y “El País”. Realizó investigaciones históricas y hasta alguna incursión literaria. Fue un lector incansable, escritor ameno y agudo.
Sometido a una intervención quirúrgica, falleció el 5 de julio de 1969. Sus restos fueron sepultados en el Cementerio de San Jerónimo. Una calle de Córdoba, un busto y una escuela rinden homenaje a su memoria.