Perfiles biográficos argentinos

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Abad, Elías

Político, maestro y periodista. Nació en Goya (Corrientes), el 20 de julio de 1891. Recibido de maestro, ejerció la docencia en Bella Vista y, a partir de 1907, participó en la vida política local desde las filas del Partido Autonomista, cuya presidencia ocupó en la capital de la provincia desde 1930 a 1940. Fue concejal en su ciudad natal durante varios períodos, presidente del Concejo Deliberante, senador provincial en 1930-34, intendente municipal de Corrientes en el gobierno de Pedro Numa Soto, senador nacional en 1942-43, constituyente en 1957 en la Convención Reformadora de la Constitución Nacional, reunida en Santa Fe, candidato conservador a la gobernación de la provincia. Sufrió diversos períodos de prisión por su oposición al régimen peronista. Se había iniciado en el periodismo en 1911, con la fundación de La Juventud, en Saladas; colaboró luego en El Liberal y en El Día, órgano este último de la Liga Patriótica Argentina; fundó y dirigió el semanario La Mañana, de Corrientes, hasta su deceso, que luego se convirtió en diario. Fue uno de los fundadores del Círculo de Periodistas de Corrientes; integró su comisión directiva, así como las de otras entidades. En política siguió la línea del gobernador Vidal. En los últimos años de su vida participó en la organización del Partido Demócrata Popular, siendo electo vicepresidente de la Junta Nacional del mismo. Militó en la Masonería Argentina. Falleció en Corrientes el 2 de julio de 1958.

Abalos, Jorge Washington

Escritor, entomólogo y docente. Nació en La Plata (provincia de Buenos Aires), el 20 de septiembre de 1915. Se recibió de maestro en la Escuela Normal Manuel Belgrano de su ciudad natal. Inició su actividad docente en 1934, siendo maestro rural en las inhóspitas zonas de Atamisqui, Pinto y Puente Negro. En pleno monte santiagueño fundó una escuela. Durante largo tiempo cumplió su misión educativa y estudió la vida de los insectos, ofidios y otros moradores de la selva. Fue vacunador, entomólogo, recolector de venenos para los sueros que salvaban vidas. Ahondó sus conocimientos con una permanente observación del medio en el cual vivía, y sus trabajos científicos trascendieron al punto de serle otorgado el título de doctor honoris causa en Biología por la Universidad Nacional de Tucumán en 1950. Fue el primer director del Instituto de Animales Venenosos de Santiago del Estero desde 1957 hasta 1966. Luego fue investigador en las universidades nacionales de Tucumán y Córdoba y profesor asociado en Harvard. Fue becario de la Fundación Guggenheim. En los EE. UU., doctor honoris causa de la Universidad de Santiago del Estero (1978). Profesor titular de Zoología y director del Centro de Zoología Aplicada de la Universidad de Córdoba; vicedecano de Ingeniería Forestal de dicha universidad. Mereció ser nombrado miembro titular de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba en 1975. Asistió a congresos internacionales de alto nivel científico en Colombia, Costa Rica y Estados Unidos. Fue autor de Cuentos con y sin víboras (1942), con el que dio comienzo a su labor literaria, caracterizada por una prosa cálida y fluida; le siguió Shunko (1949), que alcanzó renombre mundial. Esta obra fue la visión nostálgica de un maestro rural sobre la vida de sus pequeños alumnos quechuas en el monte santiagueño. El libro, extraído de lo más hondo de su experiencia, logró mucha difusión, fue de lectura obligatoria en escuelas y se tradujo al portugués y al ruso. Fue llevada al cine en 1960. Hombre de perdurable ternura, regresa en sus obras a Animales, leyendas y coplas (1953); Norte Pencoso (1964); Terciopelo, la cazadora negra (1971); Coplero popular (1973); Shalucos (1975); Qué sabe Ud. de víboras? (1977), trabajo de divulgación sobre aspectos desconocidos del mundo de los ofidios y las inserciones de mitos y leyendas cuando ello sea necesario; La viuda negra (1978), páginas de temática similar, y un texto de Zoología para la enseñanza media. Falleció en Córdoba el 29 de septiembre de 1978. El instituto que dirige hoy lleva su nombre.

Abarca, Mariano

Militar e ingeniero. Nació en Córdoba el 26 de mayo de 1901. Era hijo de Mariano Abarca y de María Castellá. Cursó estudios en el Colegio Militar de la Nación, de donde egresó con el grado de subteniente de infantería en 1920, e hizo un curso superior en el mismo (1925-28). Luego ingresó a la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de esta ciudad, recibiéndose de ingeniero civil en 1931. Fue profesor de diversas materias en institutos militares. A partir de la Primera Guerra Mundial estuvo influido por las ideas del economista Alejandro Bunge y las de su Revista de Economía, tras lo cual se convirtió en el vocero del proteccionismo industrial en el Ejército y participó del nacionalismo argentino. Desde 1941 se desempeñó como jefe de la División de Construcciones e Instalaciones de la Dirección General de Fabricaciones Militares. Fue designado presidente de la Comisión de Control de la Corporación de Transportes (1945). Se retiró del Ejército en 1946 con el grado de coronel para dedicarse a su profesión. Fue delegado del Centro Argentino de Ingenieros al Comité Argentino de la Conferencia Mundial de Energía. Autor de: Apuntes de Topografía; La industrialización en la Argentina (1944). Colaboró en la Revista de Economía, Revista Militar, Metalúrgica, Servir y otras. Sus artículos: La industria y la independencia nacional (REA, 1944, N.º 309); Los mitos de la economía argentina (1944, N.º 317). Falleció en Buenos Aires el 28 de septiembre de 1952. Se casó con María Palmira Aguirre Sáenz.

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