Marie Bracquemond

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La tercera dama del impresionismo

Hubieron tres mujeres altamente influyentes en la historia de la pintura universal durante el siglo XIX. Mujeres que fueron de las primeras en ir abriendo camino a las mujeres que vendrían después, demostrando su talento, su visión y su estilo personal. En particular, hubieron tres mujeres que, por el período histórico y por su estilo se convirtieron en las damas de impresionismo. Berthe Morisot, Mary Cassat y, por último, Marie Bracquemond.

Su vida

Marie Bracquemond recibe ese nombre por estar casada con Feliz Bracquemond. Fue un influyente profesor y académico del arte, también grabador y ceramista. La relación con él, de la que surgió un hijo en común, también le permitió contactarse con otros impresionistas como Manet y Degas. Su historia no fue sencilla al principio, provino de una familia de condición más sencilla que sus colegas y debió viajar mucho a raíz del trabajo de su padrastro. Pero su matrimonio con Felix le permitió demostrar el talento que ya denotaba desde niña cuando pintaba con pigmentos de pétalos de flores por no poder tener acuarelas o pinturas comunes.

Su estilo

El estilo de Marie Bracquemond es un estilo claramente impresionista, guiado por la luz, la línea veloz y al natural. En sus inicios su obra estuvo marcada por una fuerte devoción a la línea, influencia de su primer maestro Ingres. Con colores más pálidos y menos luminosos. Pero las influencias de su época, y más allá de los dilemas con su marido quien era un apasionado por el arte oriental, el detalle y la línea, hicieron que se volcara con gran amor y devoción al impresionismo, movimiento en el cual marcó un hito.

Algunas de sus más emblemáticas obras

“La merienda”

La merienda es un óleo sobre lienzo que Marie Bracquemond realizó con un clásico estilo impresionista. En ella representa a una joven mujer de clase alta, vestida con gran estilo en primer plano. Se encuentra elegantemente vestida sentada frente a una rica mesa de té. En sus manos posee un libro, pero su mirada no se dirige a él, sino que mira de costado. Sus ropas son realizadas con bastantes transparencias lo que resalta el uso de la luz y el delicado estilo de la artista. Como fondo se observa una gran naturaleza de un verde frondoso con una construcción en el medio. Esta obra es un resumen perfecto del estilo de esta artista, una gran retratista al natural.

“Las tres gracias” 

En “Las tres gracias” Marie Bracquemond representa a tres mujeres con coloridos vestidos y tres sombrillas y estilos distintos. Las tres se encuentran de frente mirando como por encima del observador, como viendo algo en el paisaje que uno no llega a notar. Se observa entre ellas complementariedad y confidencialidad. Las mujeres de los costados se encuentran vestidas de blanco con sombrillas, mientras que la dama del medio se encuentra de rojo con un abanico en su mano. Aquí, más que la luz, el gran protagonista es el trazo. Trazos muy marcados, continuos y cortos se superponen en el cielo y en los vestidos. Impacta sobre todo el vestido blanco de la dama de la izquierda, en el que se superponen diminutas líneas casi punteadas de varios colores. Cierto estilo oriental se observa en esta obra y en este punto cabe aclarar lo siguiente.

Felix Bracquemonde, marido de la artista, sentía gran devoción por el arte oriental, su estética y su precisión. Fue motivo de conflicto en su pareja el que Marie tuviera un estilo vanguardista e impresionista. El marido intentó influirla todo lo posible. Al punto de que con los años Marie Bracquemond tuvo que dejar de pintar para preservar su pareja. Un claro ejemplo de las barreras visibles e invisibles que tenían las mujeres. Fue la obra que la coronó como artista. Fue realizada por encargo por la empresa Limoges para la cual trabajaba su marido Felix. Esta obra fue de una sutileza y precisión única que le terminó de abrir las puertas al mundo del arte. Estas mismas puertas que después se cerraron a causa de él. 

Cabe mencionar de esta artista otras grandes obras, como “Bajo la lámpara”, “La mujer de blanco” y la “Terraza de Sevres”. Una mujer realmente dotada de talento artístico y de visión vanguardista. Lamentablemente su carrera pictórica fue interrumpida, por tal motivo, de las tres damas del impresionismo ella es hoy la menos conocida.

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